Spiderman/Doctor Octopus: Año uno

octopus_logoEl hecho de mirar la portada de este tomo así en frío seguramente llamará bastante la atención por ver a un personaje de Marvel con una barriga cervecera que no tiene nada que envidiar a la de muchos frikazos del mundo en pelotas. Y es que entre tanto personaje cachitas y “cuadrao” nunca está de más que sea un gordaco el que lleve la voz cantante en el argumento de un cómic de la Casa de las Ideas. Además que si muchos héroes tienen su correspondiente “año uno” gracias al cual conocemos los primeros pinitos de su andadura, porqué un maloso fondonaco no va a poder tenerlo también, qué coño…

El caso es que la dupleta artística formada por el guionista Zeb Wells y el dibujante Kaare Andrews son los artífices de contarnos las primeras andanzas del gran Otto Octavius, uno de los malotes del que yo siempre he pensado que se debe de comer la mantequilla ahí a “bocaos”, porque esa tripona no es normal, no me jodas. Por tanto, si eres fan de este tío deberías echar un vistazo a este tomo para conocer cómo pasó de ser un pringao y un puto pardillo a convertirse en un menda la mar de chungo al que se le pira la pinza cosa mala…

Aquellos tiempos mozos…

Hoy en día ser un joven mozuelo y querer ver un buen tetamen es la mar de fácil (coges, te metes en google, pones cualquier palabra y aunque no lo quieras te saldrán tetas y culos a tutiplén). Pero en nuestros tiempos mozos la cosa estaba más chunga, porque si querías observar una simple teta tenía que ser viendo a Sabrina cantando el “boys, boys, boys” o quedarte la noche de los viernes a ver el Venus TV en Tve2 sin que tus padres se pisparan. Otra alternativa estaba en los videojuegos, viciándose uno a cosas tales como el Cobra Mission, el Emmanuelle o el Teenage Queen. Y es que en aquellos tiempos difíciles hasta una simple teta pixelada en la pantalla del puto Amstrad CPC 464 te ponía verraco…