Bianquistas forever V

Retomamos hoy la sección más laureada de los fines de semana en la que una día más dedicamos unos párrafos a la recientemente declarada madrina del blog y musa inspiradora de nuestros versos. Hoy vamos a continuar comentando la historia de la semana pasada, en la que recordaréis que los dos componentes de Vas Tú Listo estuvimos en casa de Bianquita ayudándola a pintar su flamante piso. Ciertamente nos dimos una “pechá” a pegar brochazos (de brocha gorda, por supuesto) y acabamos medio intoxicados y “agilipollaos” de tanto Titanlux, pero el piso nos quedó más bonito que un San Luis. El caso es que para celebrar el duro esfuerzo decidimos que había que tomarse unos copazos, pero por desgracia nuestra diva no tenía nada fresquito en la nevera. Estuvo “salao” cuando Bianquita nos dijo que no había nada para beber, y Kiko y yo nos miramos y comentamos disimuladamente y por lo bajinis la idea de que nosotros veíamos un par de botijos la mar de majos y ricos con los que refrescarnos el gaznate, pero bueno… (la cosa quedó en “ná”). El caso es que bajamos a los chinos de su barrio y compramos unas coca-colas y unos cartones de vino Don Simón. Ya de vuelta a casa y mientras Bianquita nos preparaba la bebida en la cocina, Kiko y yo empezamos a cantar emocionados y por lo bajinis una canción que nos inventamos y que decía algo como: “¡Bianquiiii, Bianquiiii, oeooeo, sácate las Tetras…, sácate las Tetras…, sácate las TetraBricks…, de vino Don Simónnnnn, oeoeooeoe”. A partir de aquí, el resto de la tarde es confuso.

Tenemos un vago recuerdo de que después de un par de horas de lingotazos, estuvimos vacilando a Bianquita de que vestida de Supergirl seguramente podría volar. Ciertamente es practicamente imposible que con el peso que tiene esta muchacha ahí metido en la pechera pueda elevarse ni un ápice del suelo, pero como estábamos “to chuzos” conseguimos que nos creyera. Así que la muchacha se envalentonó, se atusó la faldita y nos dijo que iba a intentar elevarse y quedar suspendida en el aire. Aunque bueno, bien pensando, si ya desafía la gravedad con ciertas parte de su anatomía, porqué no iba a poder desafiarla haciendo esto también.

Bianca atusándose los alerones

El caso es que hay leyes contra las que no se pueden luchar en muchas ocasiones, y la de la gravedad es una de ellas. La única gravedad que pudimos ver fue la de las lumbares de Bianquita del tremendo hostión que se dio desde la silla contra la moqueta, que la dejó “deslomada” y con un “cuerpo jota” que este y yo nos quedamos totalmente “cartulis”. Así que la cogimos casi con pinzas, la dejamos en el camastro con la misma cara de dolor que la de mi abuela cuando la daba la ciática y se tumbaba en el jergón y nos piramos de allí por patas.

Momento en el que Bianquita se "deslomó" contra el suelo

2 comentarios

  1. Non-stop Violence! dice:

    jaajjajja que pose mas “comoda” y “natural” para hacerse fotos..

    1. SrGrifter dice:

      Bianquita tiene los riñones curtidos en 1000 batallas

Deja un comentario