Bianquistas forever VII

Ciertamente todos estábamos esperando que llegara esta Semana Santa para poder descansar y tocarnos los huevos a gusto y a dos manos. Y nuestra ilustre madrina del blog (la nunca bien ponderada Bianca Beauchamp) también estaba esperando con ansia estos días de asueto para tocarse los huevos (o los que pille, porque esta es muy suya…), y salir por ahí de viaje e irse a tomar por culo (pues ella es muy dada a ese menester en todas sus acepciones y significados). El caso es que nos comentó que se iba a ir en este puente a pasar unos días a Papúa Nueva Guinea, con lo que nos dejó totalmente cartulinas a Kiko y a mí cuando nos lo comentó, porque a saber qué coño se le habrá perdido allí a esta tipa, pero vamos, que si la muchacha tiene ilusión de visitar aquellos lares no seremos nosotros los que se la quitemos (francamente aspiramos a quitarla otras cosas…). El caso es que como en Vas Tú Listo nos gusta documentar todo sobre ella la hemos pedido que nos fuera mandando fotos de su viaje para mostrarlas en el post de su sección semanal. Así que aquí os dejamos con una pequeña crónica de las estampas que hemos recibido hasta el momento y con las que podemos ver que a esta pobre muchacha se le está complicando su periplo.

Pues bien, en esta primera foto podemos ver a nuestra madrina bloguera preparando la maleta el día anterior y con prisas. Como hemos dicho antes, no sabemos qué coñe irá a hacer esta muchacha a ese lugar que hemos comentando al principio, pero vamos…, que para andar por aquellos parajes selváticos tampoco hace falta llevarse esas botazas. Y tampoco entendemos para qué coño quiere una bolsa para cadáveres, aunque bueno, pensamos que Bianquita es una chica previsora y le gusta ir preparada por si allí la pasara algo y tienen que repatriar su cuerpo. Hay que decir que estuvimos Kiko y yo en su casa ayudándola a hacer el equipaje y cuando llegó el taxi y nos dijo que si la bajábamos las maletas va este muchacho y la dice: “Yo a tí te bajo lo que quieras, chata”. Coge Bianquita y le soltó una hostia por listo (ciertamente se le estaba rifando el hostión desde el momento en el que empezó a sacar todos los tangas de Bianquita que tenía por los cajones  y los empezó a meter a presión en la maleta con el rostro desencajado y bajo el grito de “nunca son pocos, jua, jua, jua”).

“Hostias qué buen tetamen tengo, ¿no?”

El caso es que tras despedirnos de ella se subió al taxi y se piró a la T2 de Barajas (aunque para 2 pedazo de “T” las suyas). Y bueno, como es de suponer hubo nuevamente un pequeño conato de tocamiento de huevos por parte de los controladores aéreos y el vuelo de nuestra madrina bloguera se demoró. En la foto adjunta podemos apreciar a la pobre muchacha despanzurrada cual perrazo a la sombra de un abedul esperando a que su vuelo saliera. Además según nos ha comentado, el regazo donde estuvo sentada durante más de 6 horas era bastante incómodo y duro (pero vamos, que desde Vas Tú Listo creemos que en sitios más chungos y duros habrá estado sentada esta tía durante largos ratos).

Foto de Bianquita acordándose de los muertos de los controladores aéreos

Como en la silla esa no pudo descansar, pues es muy lógico que se quedara grogui en el cómodo asiento del avión como si la hubieran estampado un bate de béisbol en “to la chola”. Entre las fotos que nos ha mandado durmiendazo en ese lugar tenemos una en la que sale con un moquete de esos que se hinchan y deshinchan, pero hemos preferido no ponerla para no romper el encanto de nuestra diva y no despojarla de su imagen de musa internauta.

Apoya el cogote en el cabecero mujer, que no tiene la sífilis…

Según nos cuenta Bianquita, antes de aterrizar se cambió de ropa en el WC del avión para llegar reguapa y elegante a su destino, aunque aquí tuvo algún problema, ya que ciertas partes de su contorno no la permiten gran maniobrabilidad en lugares estrechos. El caso es que salta a la vista lo maja que desembarcó en Papúa la tía para dar buena impresión a los lugareños, poniendo rumbo al hotel con el petate a cuestas. Ciertamente dan ganas de cogerla de los…esto…, de los mofletes y decirla algo como: “¡Ainnnss, pero qué maja y qué lustrosa estás, buena moza!”.

Así nos gusta Bianquita, que tires del asa

Pero vamos, que con el calorazo que hacía allí es normal que acabara hasta el ojete de andar a pleno sol y decidiera que lo mejor para llegar al hotel era que alguien la llevara. Y como no la moló ni un cacho que el taxi que la llevó a Barajas la cobrara 30€ por un trayecto de 15 minutos, decidió no poner a prueba a lo taxistas de Papúa y se dispuso a realizar algo que domina a la perfección en todas sus variantes: hacer dedo. No es por nada pero, ¿a que vosotros también hubierais parado?.

En Papúa verdaderamente hace un calor que te torras

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