La moza de la semana: Black Canary (3ª parte)

Me imagino que a los fans de esta sección les saldrá ya por las orejas la Canario Negro esta de los huevos, pero joe, es que es un personaje cuyas estampas dan mucho juego y eso hay que explotarlo igual que los talleres de Hong-Kong explotan a los jovenzuelos cosiendo balones y carteras. Pero no os preocupéis que esta semana es ya la última que dedicamos al personaje y además prometo hablar con el nunca bien ponderado Kiko para que haga sus pinitos nuevamente en esta sección y os aleccione sobre chavalas de videojuegos. El caso es que si hace dos semanas analizamos los desequilibrios mentales de esta muchacha, y la anterior pudimos comprobar varias curiosidades sobre su vida y obras, hoy hablaremos de los prontos pseudo-nazis que le dan a esta muchacha.

Y es que a lo mejor otra cosa no, pero en lo que se refiere a repartir hostias esta muchacha tiene un máster. Hay quien dice que lleva esa chaquetita por si refresca, pero lo que hemos descubierto en Vas Tú Listo es que esa chaqueta le sirve para llevar la mano metida dentro de ella a lo Napoleón, y cada vez que la saca es síntoma de que se cierne en el horizonte una hondonada de hostias bien dadas. En esta estampa la vemos preparándose para repartir unas cuantas.

Pintura rupestre de Canario Negro

Aquí podemos observarla cómo domina esa noble filosofía “Bud-Spenceriana” de que a veces las cosas se arreglan a base de hostias, y francamente se puede apreciar que como te enganche un buen revés te puede dejar tiritando.

Reventando de una hostia a un pobre chaval

Pero si hay algo que caracteriza a nuestra moza de la semana son sus patadones con mala leche y buscando el hueso, con una técnica tan depurada que ya la quisieran para sí muchos centrales de la liga BBVA.

Truncando carreras de "bailaores de claqué"

No sólo se defiende bien tronchando huesos, sino que la noble tradición de la familia Simpson del patadón a los “pendientes reales” también la domina ampliamente en todas sus variantes.

Truncando carreras de futuribles padres

En lo que se refiere a arrear patadones en la boca tampoco se queda coja la tía, y si te tiene que callar de una hostia bien dada no se corta un pelo en meterte el tacón por la epiglotis.

El sueño de Jesús Mariñas

Existe la teoría de que va a comisión con el dentista de su barrio, y la tía es especialista en empezar reyertas barriobajeras en las tascas del lugar para que se líe parda y mandar clientela al susodicho. No sabemos si será verdad, pero lo que sí sabemos es que te calza una hostia y te viste de torero.

Jugando a ¡Viva Piñata!

Aquí podemos comprobar a continuación una secuencia de los prontos que le dan hasta con los vecinos. Y es que la rubia tiene “pa” todos la tía (hasta con el presidente de la comunidad).

Pequeño contencioso en la comunidad de vecinos

Pero si algo aprendí viendo Me llamo Earl es que al final el karma (de noche) da a cada uno lo que se merece. Y si vas por la vida pegando patadones en plan borrico, al final te puedes encontrar la horma de tu zapato (en este caso del zapato de otro en “to” la boca).

A ver si así la quitan la tontería

Y para acabar ya con el repaso a nuestra protagonista de la semana, os dejamos con una galería extra de algunos de sus mejores momentos. Hasta la próxima, muchachos.

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