Bianquistas forever XV

A pesar del mal rollo que tuvimos la semana pasada con Bianquita, los muchachos de Vas Tú Listo somos sabedores de que es imposible cabrearse con esta muchacha y que se la perdona todo. Así que aprovechando que el martes era el cumpleaños de nuestra madrina bloguera decidimos reconciliarnos con ella llamándola por teléfono y cantarla el “cumpleaños feliz” con nuestras voces de pito con las que parece que nos han “estampao” un balón en lo huevos. Y como Bianquita nos lleva en lo más hondo de su corazón (lo de ahondar también es recíproco por parte nuestra, pero no precisamente en el corazón) nos dijo que nos pasáramos por su casa para invitarnos a unas fantas y a unos ganchitos, y ya de paso nos enseñaba lo que le habían regalado por su cumple.

Y como en Vas Tú Listo puede que seamos unos tíos locos, unos “degeneraos”, unos “taraos” y todo lo que queráis, pero siempre con saber estar y mucha educación, qué menos que presentarnos allí con un detalle. Y como somos muy golosones decidimos comprar una tarta, a ser posible con mucha nata, que sabemos que a Bianquita le mola la nata montada (y sin montar también). Así que tras muchas deliberaciones fuimos a la tienda del chino Juan (del que ya os hemos hablado en nuestros posts de los lunes molones) y pillamos esta tarta.

Como ella ya tiene unos bollitos muy ricos, la regalamos una tarta

El caso es que cuando llegamos a su casa (tarta en mano) Bianquita nos estaba esperando en el garaje ahí “to emocionada” y más nerviosa e inquieta que Sergio Ramos en un brindis. Y es que la cosa no era para menos, pues no veáis el pedazo de buga que su tía Pepa la había regalado. Fijaos qué chasis, qué linea y qué par de llantas más bien puestas (sí, las del coche también).

Cada vez que levanta los brazos con esos trajes da la sensación de que va a reventar entera

Más emocionada que Macgyver en Leroy Merlin estaba nuestra diva con su regalazo, tanto que tenía un tembleque de manos que parecía que tenía Parkinson. Como era de esperar, no desaprovechamos su estado de locura emocional para pedirla que si nos dejaba montar (pero hay que decir que nosotros no nos referíamos precisamente al coche). El caso es que para que nuestra diva se montara en su flamante auto tuvimos que empujar los muchachos de Vas Tú Listo todos a una para que entrara ahí a presión la tía.

Le costó dios y ayuda entrar por esa puertecita con semejante pechera

Divertido fue el comentario de Kiko cuando Bianquita estaba dentro del coche y este muchacho dijo que el buga tenía ahora 4 airbags (dos de ellos mu bien puestos, todo hay que decirlo). El caso es que como a Bianquita le mola todo el tema ese de las cosas largas y tal, se puso a medir su coche. Y como esta muchacha no cree en el sistema métrico decimal la convencimos para tomar mediciones con una nueva curiosa unidad de medida: su tetamen. Hemos de decir que el coche de esta muchacha mide 16 tetámenes y medio.

Como buena fan que es de Karate Kid, aquí la tenemos haciendo la pose de la Grulla

El caso es que el buen rollo del ambiente se jodió cuando uno de los muchachos de Vas Tú Listo (no diré quién para mantener su anonimato ante semajante subnormalidad) no se le ocurrió otra cosa que hacer la típica broma gilipollesca de sacar un hielo de su fanta y echárselo a Bianquita dentro del traje. Como es de suponer, no la moló ni un cacho y nos mandó a los tres a tomar por culo de su casa. Está claro que aprovechó la más mínima ocasión para quedarse a solas con su coche.

No echó de su casa, sí. Pero la bromita del hielo mereció la pena, creedme

Una vez más la velada acabó de mal rollo con nuestra madrina bloguera, pero hemos de decir que a pesar de todo nos emocionó verla tan feliz con su coche nuevo. Por eso queremos acabar el post de hoy recordando lo contenta que estaba con su flamante cochazo la tía. Sirva para tal propósito esta última estampa de cómo se encaramó encima de él como si fuera un mico y se restregaba y arrimaba cebolleta por la carrocería.

Más de uno seguro que estaría encantado de llenarla el depósito

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