Punisher: Blanco y negro

punisher_logoTodos los fans acérrimos de Punisher ardíamos en deseos de que este mes saliera la nueva serie de este personaje con su sempiterna cara de mala ostia. Y es que después de haberme tragado casi todo lo que se viene publicando por estos lares sobre este tío no podía dejar pasar la oportunidad de poder comprobar cómo se desenvuelve Nathan Edmonson a cargo de los guiones de uno de los personajillos con más mala leche del noveno arte…

Es por ello que el otro día nos ataviamos con nuestras mejores galas, nos peinamos un poquito las cejas con saliva y nos encaminamos a nuestra tienda favorita a hacernos con este tomo que nos trae la muchachada de Panini. Por cierto, nos gustaría aprovechar esta oportunidad que se nos brinda para comentar que si eres fan del personaje y no has tenido el placer de catar el cortometraje titulado Dirty Laundry ya estás tardando, pues esos diez minutos que dura valen más que todas las películas que se han hecho sobre este personaje juntas. Pero bueno, sin más dilación vamos ya a centrarnos en el cómic…

Ciertamente Punisher es un personaje con el que cada guionista tiene dos opciones: o bien contar sus andanzas de forma aislada con respecto al universo Marvel, o bien hacerle partícipe de ese mundo de tíos en leotardos. Pero claro, si introduces a este personaje en un contexto superheroico se plantea la incongruencia de porqué los héroes no se ocupan de los malosos a los que Punisher persigue (mafiosos, camellos, criminales, asesinos, contrabandistas). ¿Es que acaso no son lo suficientemente malvados sus actos para atraer la atención de los héroes?. De todas formas, personalmente creo que a la mayoría de fans de Punisher a los que preguntéis, seguramente os dirán que este personaje encaja mejor fuera de un ambiente superheroico, donde puede desenvolverse a sus anchas y explayarse a gusto contra criminales «normales» y darles su justo castigo.

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Ole ahí las dentaduras guapas

A este respecto merece la pena decir que cada autor tiene sus gustos, pues etapas como la de Ennis o la de de Jason Aaron (que si no has leído no tienes perdón de dios), nos presentaban a un Punisher totalmente alejado de «los pijameros». Sin embargo, en etapas como la de Greg Rucka o en esa reciente inclusión que hizo Daniel Way de este peculiar antihéroe en los Thunderbolts, pudimos ver a un Punisher con bastante contacto con el mundo de los «súper» (eso no por mencionar sus andanzas durante la Civil, en la que entró de cabeza codeándose con el resto de héroes).

Punisher a punto de liar un pifostio

Punisher a punto de liar un pifostio

De esta forma, con la llegada de Nathan Edmonson a cargo de los guiones de esta nueva serie de Punisher, vemos cómo en un alarde salomónico pone las bases de una etapa a medio camino entre ambos aspectos comentados, con un Frank Castle persiguiendo a los típicos malosos de los que solamente él parece preocuparse (en este caso un cártel llamado Dos Soles, que quiere llevar a cabo una atentado chungo en California), pero a la vez incluye a villanazos como Electro y otros malosos como IMA, para que el bueno de Punisher no quede demasiado aislado con respecto al universo Marvel. De todas formas, personalmente nunca deja de resultarme curioso el hecho de que aunque tenga que enfrentarse a supervillanos, el bueno de Castle es un tío con recursos y a pesar de no tener poderes su sangre fría y su capacidad de supervivencia le llevan a no desentonar demasiado en este tipo de enfrentamientos contra mendas que le superan de largo.

Punisher con lumbago

Punisher con lumbago

A modo de curiosidad merece la pena comentar también que este tomo se completa con una buena historia de Marc Guggenheim y Leinil Yu titulada El juicio de Punisher, la cual resulta chocante por el hecho de ver cómo al principio de la misma  nuestro protagonista entra por voluntad propia en una comisaría para entregarse, lo que dará lugar a un juicio mediático. No os esperéis la típica historia de Punisher despachando criminales, sino que a lo largo de las páginas asistiremos a un inquietante juicio en el que iremos viendo los argumentos del abogado defensor y de la acusación con el fin de dilucidar si el bueno de Frank no es más que un pobre loco inconsciente de sus actos. Sin embargo, al final de la historia veremos cómo nuestro antihéroe favorito da mil vueltas a jueces, abogados y a todo el que quiera meterle en una cárcel. Por cierto, lo mejor de esta historia la aparición de Matt Murdock y el dibujazo de Yu, que con lo poco que me gustaba antes este tío hace unos añazos hay que ver lo que ha mejorado (válgame la virgen).

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Estos dos siempre se están dando de ostias, no me jodas

En definitiva, Punisher: Blanco y negro me ha resultado un decente inicio para esta nueva etapa del personaje a cargo de un nuevo equipo creativo, que sin llegar a los niveles de los antes mencionados Garth Ennis o Jason Aaron, se deja leer sin que a uno le entre el sopor y la modorra. Además a los fans más acérrimos del personaje les agradará ver a viejos conocidos de etapas anteriores como Tugss y un plantel de secundarios interesantes, entre los que destaca una poli llamada Sammy, que verá en Punisher una fuente de inspiración. Así que lo dicho, si te gusta el personaje echa un vistazo a este nueva etapa…

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