Hoy voy a dedicar el post a unos comics que siempre me han picado la curiosidad, pero que nunca me he atrevido a meterlos mano, ya que se alejan un poco del género de comics que me gustan especialmente. Sin embargo, a pesar de la rayadura de su hilo argumental y del estilo tan peculiar de dibujo, rezuman un aire bastante atrayente y, sobre todo, curioso cuanto menos. Como muchos ya sabréis, Fanhunter es una saga de cómics, creada por el magnífico Cels Piñol y ambientada en una especie de presente/futuro alternativo en el cual los fans son perseguidos. El origen de la historia se remonta a cuando un librero demente llamado Alejo Cuervo dio un golpe de Estado, voló el Vaticano y conquistó Europa, instalando su capital en Barcelona rebautizada como «Barnacity». Alejo es un despota, tirano y ex-librero demente, que cree estar poseído por el espiritú de Philip K. Dick. De esta forma, Alejo I se autoproclamó Papa de la nueva Religión de Dick, y declaró como ilegal los comics, juegos de rol, peliculas de tiros, card games, consolas, el culto a Lara Croft, las bambas cyber, la musica no sacra, los chicles de fresa y cualquier otra cosa divertida.FANHUNTER
Hoy voy a dedicar el post a unos comics que siempre me han picado la curiosidad, pero que nunca me he atrevido a meterlos mano, ya que se alejan un poco del género de comics que me gustan especialmente. Sin embargo, a pesar de la rayadura de su hilo argumental y del estilo tan peculiar de dibujo, rezuman un aire bastante atrayente y, sobre todo, curioso cuanto menos. Como muchos ya sabréis, Fanhunter es una saga de cómics, creada por el magnífico Cels Piñol y ambientada en una especie de presente/futuro alternativo en el cual los fans son perseguidos. El origen de la historia se remonta a cuando un librero demente llamado Alejo Cuervo dio un golpe de Estado, voló el Vaticano y conquistó Europa, instalando su capital en Barcelona rebautizada como «Barnacity». Alejo es un despota, tirano y ex-librero demente, que cree estar poseído por el espiritú de Philip K. Dick. De esta forma, Alejo I se autoproclamó Papa de la nueva Religión de Dick, y declaró como ilegal los comics, juegos de rol, peliculas de tiros, card games, consolas, el culto a Lara Croft, las bambas cyber, la musica no sacra, los chicles de fresa y cualquier otra cosa divertida.






