Creepy presenta: Alex Toth (Planeta, 2015)

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Para los lectores más jóvenes, os presentaré a Alex Toth: un creador brillante que utilizaba un estilo dinámico y minimalista, al que se le considera un maestro en las disciplinas de la narrativa para cómics, la animación y el diseño. En este tomo de lujo en tapa dura que hoy os traigo por aquí, Creepy presenta: Alex Toth, se recopilan por primera vez todas sus vibrantes y apasionantes historias aparecidas en Creepy y EerieNos encontramos con nada más y nada menos que con 21 historias donde comprobamos el gran poderío visual de este artista que indudablemente se adelantó a su tiempo…

Cómic apto para daltónicos

Cómic apto para daltónicos

Aquí encontramos colaboraciones con Archie Goodwin, Doug Moench y Carmine Infantino, los cuales son autores de los guiones o realizan los lápices para que después el amigo Toth entintara con esa maestría que le caracterizaba. En este aspecto hay que destacar que Toth también escribió y dibujó algunas de estas historias de este imprescindible tomo. En el resultado final se nota que el “maestro sin una obra maestra” ponía todo su potencial, ya que el propio autor rotulaba sus historias: detalle que como lector me encanta saber, ya que así no es difícil imaginárselo como autor completo.

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Saldrán tíos cabezones

Sus continuos experimentos en cada nuevo trabajo con respecto a disposición y estructura de la viñeta, su gran riqueza de planos, y su uso de la onomatopeya (convirtiéndola en un elemento más de la narración) hacen de esta lectura un auténtico placer que ningún amante del noveno arte debería perderse. Su influencia es tan grande que encontramos retazos de su estilo en los maestros actuales David Mazzucchelli o en nuestros patrios David Aja o David López.

Ole ahí la portadita guapa

Ole ahí la portadita guapa

Sirva pues este tomo para deleitarse con el arte gráfico de sus páginas, dejando a un lado la calidad (discutible, por otra parte) de sus argumentos, donde encontramos una gran variedad de temas con su pequeña moraleja final, donde no pueden faltar unas buenas dosis de humor negro. El prólogo de Douglas Wolk (Reading Comics: How Graphic Novels Work and What They Mean) ayuda a contextualizar al autor y a las historias incluidas en el tomo, convirtiendo el mismo en un imprescindible en cualquier estantería de comic que se precie.

Por Francisco José Arcos Serrano

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