Pestilence, de Frank Tieri y Oleg Okunev (Planeta, 2019)

Nos encontramos a finales del siglo XIV y la Muerte Negra, una gran plaga que dejará más de veinte millones de cadáveres a su paso, está asolando Europa. Ahora bien, ¿y si la historia que conocemos no fuera cierta?. ¿Y si, en realidad, no se hubiera tratado de una plaga, sino de una infección zombi?. Roderick Helms, antiguo cruzado, y sus «agentes secretos» de la Iglesia, los Fiat Lux, deben dar con la causa de este brote que devuelve la vida a los muertos y extinguirlo antes de que acabe con toda la humanidad.

Head Lopper 1. El Cortacabezas y la isla o una plaga de bestias (Norma, 2019)

Norgal el Cortacabezas y la gruñona cabeza cortada de Agatha Bruja Azul llegan a la isla de Barra y se la encuentran plagada de bestias: son las secuaces del Hechicero de la Ciénaga Negra. Cuando la reina Abigail contrata a Norgal y a Agatha para matar al Hechicero, nuestros protagonistas recorren la isla separando a los horrores de sus cabezas… y bailando al son que toca el gran manipulador.

Death or Glory 1, de Rick Remender y Bengal (Norma Editorial 2019)

Esta chica es Glory, criada al margen de la sociedad en un convoy de camioneros, los últimos hombres y mujeres que luchan por la verdadera libertad en las carreteras de EE.UU. Para poder pagar una operación vital para su padre, Glory tiene que lograr hacer cuatro robos en tres días a asesinos de la mafia, policías corruptos y un ex-marido psicópata decidido a volver a tenerla junto a él, cueste lo que cueste.

Epiphania, de Ludovic Debeurme (Kraken, 2019)

Tras el impacto de tres meteoritos, un enorme tsunami inunda la tierra. Cuando el agua se retira millones de fetos aparecen por todos los rincones. Estos seres en estado de gestación son tan humanos como animales y su nacimiento trastorna el orden social establecido. La convivencia entre estos mixbodies y los humanos se realiza de forma anárquica y quebradiza. Y es que el planeta tierra, amenazado por la especie humana, ha creado su propia arma: los «Epiphanians».

Extremity

De las cosas que llevo leídas durante este año, sin duda alguna, Extremity es uno de los cómics con los que más he disfrutado, junto con otros buenos títulos como Puta MadreNo te canses de caminar o God Country. Antes de haberlo leído, un servidor simplemente había escuchado algunos comentarios o visto reseñas en la que lo ponían como una de esas obras que no deberían pasar desapercibidas entre todas las novedades mensuales y francamente ahora entiendo el motivo por el cual mucha gente lo recomendaba así de encarecidamente…

Se trata de una reciente novedad comiquera que nos ha traído Planeta Cómic en un tomo en tapa dura de 300 páginas al precio de 25€, que recopila los doce números de esta serie. Y es que esta editorial suele cuidar mucho últimamente sus publicaciones en tapa dura (nada que ver con la ínfima calidad de sus tomos en rústica, un formato cuya calidad va dejando cada vez más y más que desear). Sin embargo, en el formato de publicaciones de sus series de la línea Aftershock o mismamente en los tomos de Conan que está sacando actualmente, hay que romper una lanza a su favor por la gran relación calidad-precio de esas mencionadas ediciones.

Hit-Girl en Colombia

Siendo un fan acérrimo de Mark Millar hasta la médula no es de extrañar que hoy quiera dedicar unas palabras a uno de sus últimos cómics que ha visto la luz por estos lares y que lleva por título Hit-Girl en Colombia. Como viene siendo habitual, este tipo de obras del insigne autor escocés se suelen publicar por parte de Panini Comics en formato tomo de tapa dura, de un tamaño un poquitín superior al habitual y que en este caso que nos ocupa serán 112 páginas por el precio de 15€. 

Me imagino que serán muchos los lectores que en su día disfrutaron con Kick-Ass, ya fuera con los cómics o con las películas que salieron hace ya cierto tiempo. A este respecto, diremos que también fueron muchos los que se quedaron con las ganas de ver en cine el colofón a toda esa historia de un muchachuelo que un buen día decide enfundarse un disfraz de superhéroe y salir a la calle a forrar a ostias a todo el que se lo mereciera. Pues bien, si tú fuiste uno de esos que se quedó ansiado y te dejaron a dos velas, puedes llenar ese vacío con esta obra donde el total protagonismo lo asumirá esa más que entrañable criaja llamada Hit-Girl y donde la veremos hacer lo que mejor sabe: reventar gente a tiros o con explosiones.

Mataré a Mandela

Ya tenía yo ganas de volver a reseñar algo de mi adorada línea Bonelli y qué mejor forma de hacerlo que con este tomo titulado Mataré a Mandela, que nos trae Panini Comics en su gran labor de dar a conocer en nuestro país estas magníficas obras de la laureada editorial italiana. Se trata de un cómic con la misma cuidadísima edición con la que la gente de Panini está publicando las obras de este sello editorial por estos lares, es decir, lujosos tomos en cartoné con papel de gran calidad y que en el cómic que nos ocupa serán 120 páginas al precio de 16€.

Antes de entrar a hablar sobre la obra en sí, merece la pena que hagamos un brevísimo inciso y dedicar unas palabras para comentar el contexto en el que se sitúa la historia, que no es otro que el de la época del Apartheid. Como ya sabréis, se trataba de una muy dura política de segregación racial practicada allá en la República de Sudáfrica desde el año 1948 hasta principios de los años 90. Consistía en una separación racial entre la minoría blanca gobernante y la mayoría no blanca, por la cual estos últimos eran hacinados en barrios muy pobres con ínfimas condiciones de vida, sin apenas derechos legales y sin tampoco derecho a voto (es decir, un desprecio total y bastante radical para con toda la gente de color de ese país).

God Country

Os acordáis de aquellos tiempos cuando no había internet y uno iba al videoclub a alquilar guiándose únicamente por el mero hecho de que la carátula de la peli parecía chula? Pues algo parecido es lo que me ha ocurrido a mí con este tomo titulado God Country, con esa portada de uno blandiendo un pedazo espadón y dirigiéndose hacia una tormenta, pues mi único conocimiento sobre él era que lo guionizaba ese autor tan molón que está ahora tan de moda llamado Donny Cates.

Se trata de una novedad que acaba de publicar Panini Comics dentro de su sello Evolution en su típico formato para este tipo de obras autoconclusivas, que en el caso de este tomo será en cartoné de 184 páginas al precio de 20€, que se pagan tan ricamente y te dejan satisfecho una vez que cierras el tomo. Lo primero que merece la pena comentar sobre ella es que si hay un elemento por el cual esta historia me ha cautivado tanto es por el mero hecho de que se trata de una obra “muy a lo Mark Millar”, es decir, tendremos el más que típico argumento con guión palomitero concebido para ver si cuela y lo adaptan al cine (con los royalties que eso conlleva), con momentos repletos de barrabasadas varias, muchísima mala baba y espectacularidad a raudales por los cuatro costados.

Ninjak contra el Universo Valiant

Nuevamente toca hacer apología otra vez sobre Valiant, una editorial que poco a poco se va ganando un hueco en el corazoncito de todos, hasta el punto de que algunos de sus personajes, tales como Ninjak, empiezan a tener ya cierto tirón entre los lectores. Es por ello que hoy vamos a dedicar unas palabras a esta curiosa novedad de reciente aparición titulada Ninjak contra el Universo Valiant, un cómic palomitero publicado en estos lares por nuestra querida editorial Medusa en formato de rústica de 112 páginas al precio de 13,50€.

Antes de adentrarnos en la obra en sí, merece la pena comentar que Ninjak contra el Universo Valiant fue concebida en su origen como una webserie de Valiant Entertainment en colaboración de Bat in the sun (ya sabéis, los que se encargan de los vídeos esos de Super Power Beat Down). A este respecto, os diremos que se puede visionar completa en este enlace por si hay algún interesado en ella, pero os avisamos del aspecto casposo de bajo presupuesto y chungo que rezuma el metraje. Algunos de los trajes que parecen más bien sacados de una mala convención de cosplay y los efectos especiales digamos que son curiosos cuanto menos.

Puta Madre

Hay veces en las que uno llega a la tienda y entre las novedades del mes se topa con cosas de las que no tenía el más mínimo conocimiento de su existencia, pero un rápido vistazo te llama la atención y decides dejarte ahí 28 eurazos casi sin despeinarte simplemente por el mero hecho de que tiene buena pinta. Pues esto es lo que me ha sucedido a mí con esta bonita novedad titulada Puta Madre publicada por Dibbuks muy recientemente, una editorial de la que hoy os voy a confesar que (junto con Astiberri) soy cada vez más fan, no solo por algunas de las obras que publican, sino también por la calidad y el mimo con las que cuidan sus ediciones.

Lo primero que diremos sobre la obra en cuestión es que se trata de un spin-off de la serie Mutafukaz, un cómic que no se ha publicado en nuestro país y que por lo que he podido indagar, se trata de una especie de Shonen a la francesa que hará las delicias de todos aquellos amantes del GTA y de las barrabasadas varias. Su guionista RUN, es un autor que ha hecho algunos pinitos en Doggy bags (también publicada en estos lares por Dibbuks), una obra que todo el que la haya leído es sabedor de que las historias que en ella se recogen rezuman macarrismo y violencia por los cuatro costados y a raudales.