Puta Madre

Hay veces en las que uno llega a la tienda y entre las novedades del mes se topa con cosas de las que no tenía el más mínimo conocimiento de su existencia, pero un rápido vistazo te llama la atención y decides dejarte ahí 28 eurazos casi sin despeinarte simplemente por el mero hecho de que tiene buena pinta. Pues esto es lo que me ha sucedido a mí con esta bonita novedad titulada Puta Madre publicada por Dibbuks muy recientemente, una editorial de la que hoy os voy a confesar que (junto con Astiberri) soy cada vez más fan, no solo por algunas de las obras que publican, sino también por la calidad y el mimo con las que cuidan sus ediciones.

Lo primero que diremos sobre la obra en cuestión es que se trata de un spin-off de la serie Mutafukaz, un cómic que no se ha publicado en nuestro país y que por lo que he podido indagar, se trata de una especie de Shonen a la francesa que hará las delicias de todos aquellos amantes del GTA y de las barrabasadas varias. Su guionista RUN, es un autor que ha hecho algunos pinitos en Doggy bags (también publicada en estos lares por Dibbuks), una obra que todo el que la haya leído es sabedor de que las historias que en ella se recogen rezuman macarrismo y violencia por los cuatro costados y a raudales.

Heroes Reborn: Los 4 Fantásticos

Soy sabedor de que con esta reseña me expongo a mofa, afrenta y escarnio público por todos aquellos detractores del “noventerismo”, pero me gustaría aprovechar esta gran ocasión que se me brinda para decir que todas las noches rezo y le doy las gracias a Dios por poner a Jim Lee en el mundo. Y si a esto añadimos el hecho de que he comprado este tomo teniendo ya el anterior Best of Marvel que publicó también Panini allá por el año 2006, entonces ya sí que me expongo a linchamiento.

Y es que aquella reedición de antaño contenía solamente los 6 primeros números de este Heroes Reborn: Los 4 Fantásticos, lo leí en su día, no me desagradó para nada y francamente me quedé con ganas de leer el resto. Así que aprovechando que se ha publicado este tomo en el que se recogen los doce numerazos de esta serie, no pude menos que regodearme en mi crapulencia, dejarme llevar por esa pasión por el “noventerismo” que corre por mis venas y hacerme con él con la cabeza bien alta y gesto altanero. Y tras habérmelo metido del tirón entre pecho y espalda vamos a dedicarle unas palabrejas para que aquellos haters y detractores del noventerismo vean que estos cómics no muerden ni te pegan la sífilis…