Héléna

Helena_logoSi le dices a una persona poco atraída por el noveno arte que eres fan de Jim seguramemte pensará que te mola el gato cabrón aquel que puteaba a Pixie y Dixie. Pero no amiguitos, el Jim al cual me refiero yo no es otro que ese pedazo de autor que descubrí hace poco y que con obras tales como Noche en Roma, Un libro olvidado sobre un banco, ¿Dónde quedaron los buenos tiempos?, o incluso con este título al cual dedicamos la reseña hoy, se ha ganado un más que merecido hueco en el corazoncito de muchos lectores.

Creo que ya comenté hace tiempo que hace unos cuantos años descubrí que hay vida más allá del cómic americano y que dentro del noveno arte  hecho en nuestro bonito continente uno también puede encontrar obras que le hagan pasar un buen rato o incluso llegar a emocionarse. Y creo que, sin duda alguna,  todas y cada una de  las anteriormente mencionadas obras de este de autor uno las puede recomendar muy abiertamente tanto a ávidos lectores como a gente que no ha sostenido un solo cómic entre sus manitas en la puta vida (y a ser posible de treintañeros para arriba), pues los temas que va a tratar hará que muchas de esas personas se sientan bastante identificadas por alguna situación de las que nos narran. 

Death Follows

Death Follows

Todo el que me conoce un poquito (no tanto como mi ginecólogo) es sabedor de que siempre me he declarado un tío Medusista hasta la médula y soy muy fan de todo lo que publica esta editorial ya sea de Valiant o no. Así que cuando me enteré de que iba a salir este tomo no pude menos que ponerme de gala y acudir a mi tienda de cómics a hacerme con él, ya no solo por esa portadita donde sale uno con los dientes “podris”, sino porque aquí donde me tenéis me declaro muy fan del bueno de Cullen Bunn, hasta el punto de que le donaría un riñón si él me lo pidiese poniéndome carusa.

Y es que como seguidor de Harrow County me confieso como gran admirador de las obras de misterio y tensión en las que mete mano este menda (no en vano ardo en deseos cual dieciochoañero en su época de celo de que Planeta publique de una zorra vez la serie de Dark Ark en cuanto nos empiecen a traer títulos de Aftershock a partir del año que viene). Y tras haberlo catado no puedo menos que recomendarlo en esta reseña, porque creo que es una de esas obras perfectas para degustarlas en la noche de Halloween bajo la luz tenue de unas pocas velas como las que todos ponéis en vuestra habitación cuando os lleváis alguna pobre incauta a casa para arrimar cebolleta.