Héléna

Helena_logoSi le dices a una persona poco atraída por el noveno arte que eres fan de Jim seguramemte pensará que te mola el gato cabrón aquel que puteaba a Pixie y Dixie. Pero no amiguitos, el Jim al cual me refiero yo no es otro que ese pedazo de autor que descubrí hace poco y que con obras tales como Noche en Roma, Un libro olvidado sobre un banco, ¿Dónde quedaron los buenos tiempos?, o incluso con este título al cual dedicamos la reseña hoy, se ha ganado un más que merecido hueco en el corazoncito de muchos lectores.

Creo que ya comenté hace tiempo que hace unos cuantos años descubrí que hay vida más allá del cómic americano y que dentro del noveno arte  hecho en nuestro bonito continente uno también puede encontrar obras que le hagan pasar un buen rato o incluso llegar a emocionarse. Y creo que, sin duda alguna,  todas y cada una de  las anteriormente mencionadas obras de este de autor uno las puede recomendar muy abiertamente tanto a ávidos lectores como a gente que no ha sostenido un solo cómic entre sus manitas en la puta vida (y a ser posible de treintañeros para arriba), pues los temas que va a tratar hará que muchas de esas personas se sientan bastante identificadas por alguna situación de las que nos narran. 

Y en esta obra el tema principal no será otro que el del amor obsesivo, algo que supongo que muchos en alguna ocasión habrán llegado a sentir endiosando a alguna persona en cierto momento de la vida hasta el punto de pensar de no poder seguir adelante sin él o ella. Pues algo así es lo que le ocurrirá al protagonista de esta obra,  Simon, quien siempre ha querido en secreto a Héléna. Algunas personas son así. Aman a alguien a quien no son capaces de acercarse por pura timidez. Pasan los años. Simon ya es adulto. Héléna también. Y ahora es aún más intimidante que antes. ¿Y si…?, ¿y si Simon le ofreciera a Héléna 1.000 euros al mes a cambio de tres horas de su presencia cada jueves por la tarde?. Sería solo para conocerse, nada más. Solo para conocerse mejor. 

No te hagas la remolona, rubia

Todo esto dará lugar a una historia de amores no correspondidos donde la obsesión del protagonista por una mujer que no siente lo mismo hacia él llega a volverse cuasi desesperante para el lector, pues no sé si alguien más mientras leía esta obra habrá pensado para sí en algún momento algo como “pero tío, tira de orgullo, pasa ya de esa piba, no hagas más el canelo y búscate otra que te haga un poquitín más de caso”. Pues algo así pensé yo en muchas ocasiones mientras cataba esta obra, desesperado por momentos mientras leía y leía y veía al pobre Simon rozar el esperpento más absoluto por conseguir algo que le hace vivir muy obsesionado.

A ver ahí, que corra el aire

Pero a pesar de toda esa desesperación que uno llega a sufrir por momentos hacia la actitud del protagonista, la historia transcurre de forma fluida con diálogos muy interesantes y situaciones íntimas bastante inquietantes, que iremos viendo en esas peculiares “citas de los jueves”. Todo ello aderezado por el dibujazo de Lounis Chabane, con un estilo”muy europeo” de trazo simple, claro, muy detallista en los fondos y sabiendo dotar de expresividad los rostros de los personajes. La única pena es la puta manía del formato “jibarizado” elegido por ECC para este tipo de obras, donde uno querría deleitarse los ojines con ese pedazo de dibujo y tenemos que dejarnos la vista para apreciar bien las viñetas.

Cierra la puerta rubia, que se escapa el gato

En definitiva, Héléna es un cómic cuya lectura recomiendo a todo el mundo que quiera salirse un poco de los superhéroes y del cómic mainstream para dejarse llevar por una obra repleta de obsesiones, frustraciones y pasiones pasadas de rosca. Personalmente esta fue la primera obra que leí de Jim, con la que descubrí que este tío apuntaba maneras y tras leer el resto de las arriba mencionadas he de confesar que le tengo en un altar. Así que no puedo menos que aconsejarte que dejes apartados 16,95€ de los que te sueles gastar los findes en porros y fulanas y vayas a tu tienda para hacerte con él y te dejes imbuir por 160 paginazas de una historia cuyo final te hará reflexionar.

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