CRIMSON

De vez en cuando me gusta dedicar alguna de mis parrafadas a viejas colecciones que leí hace tiempo. El otro día me acordé de este título, que fue una de las primeras colecciones que me pillé cuando pasé de simple lector de comics a coleccionista acérrimo allá por el año 1999 (desde ese año tengo todos los comics que me he ido comprando conservados como nuevos y en perfecto estado, por eso siempre hablo de ese año como en el que verdaderamente me metí de lleno en este mundillo). Lo primero que hay que decir de ella es que formaba parte del sello editorial Cliffhanger, perteneciente a Wildstorm en el que había artistazos como Humberto Ramos, el bueno de Joe Madureira (Battle Chasers) y Jeff Scott Campbell (Danger Girl). Esta serie de Crimson tiene como protagonista a Alex Elder, un adolescente que estaba de juerga una noche con unos amigos, que de pronto serán asaltados por un grupo de vampiros. Todos son masacrados, pero Alex consigue escapar tras ser mordido por la líder del grupo, lo que le convierte en vampiro.
El joven deberá acostumbrarse a su nueva vida como no-muerto con la ayuda de un vampiro joven con el que entabla amistad y un poderoso y viejo vampiro que está convencido que Alex es “el elegido” y que será vital en un importante acontecimiento que se aproxima y hacia cuyo desenlace va avanzando la serie.
En la serie tendremos los típicos arquetipos de este género, pues a lo largo de la historia veremos desfilar hombres lobo, ángeles, demonios, dragones, templarios o un grupo de cazadores de “criaturas de la noche”, donde destaca la bella Scarlet (la cazavampiros más sensual de los últimos tiempos).
La verdad es que me lo pasé genial en su día leyendo esta colección, pues recuerdo que esperaba con ansia cada mes para que saliera el siguiente número. Además que recuerdo que aparte de los 24 números mensuales que la componían, me pillé poco después los 4 tomos recopilatorios que salieron, razón por la cual le regalé los números en grapa a una amiga a la que le gustaban también los comics (hecho histórico, pues los comics que me compro no los dejo a nadie por el maltrato que los puedan dar y mucho menos los regalo por amor al arte). Así que sirva este post como homenaje a una antigua colección, que ni mucho menos es el mejor comic del mundo, pero que en su día a mí me encandiló bastante.

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