MATANZA MÁXIMA

El post de hoy lo voy a dedicar a una saga de antaño de la cual me acordé el otro día mientras leía un comic del arácnido. Creo que fue publicada allá por el año 1993, y hay que decir que fue ideada por Marvel para competir contra la saga de Batman Knightfall. Yo la leí hace ya unos cuantos añitos, cuando me la dejó mi colega Héctor en formato grapa. Hace ya tiempo vi el tomo recopilatorio de Obras Maestras en el que se reeditaba esta saga, pero en su día no me hice con él y ahora ya es casi imposible de encontrar. No es que sea ni mucho menos una gran historia del arácnido (incluso hay mucha gente que la critica a lo bestia), pero a mí personalmente me gustó por toda esa amalgama de personajes que desfilan a lo largo de sus páginas. El verdadero protagonista de la saga es el simbionte llamado Matanza, cuyo origen merece la pena comentar. Todo ocurrió cuando el asesino llamado Cletus Kasady compartía celda con un compañero del que decían que tenía “veneno” en la mirada (el bueno de Eddie Brock).
De esta forma, cuando el simbionte fue tras Eddie para llevárselo consigo, dejó algo viscoso y rojizo, de un color rojo sangre como la sangre que tanto le gustaba ver correr a Kasady cuando cometía uno de sus atroces asesinatos. Ese algo se pegó a él, creciendo, aprendiendo, disfrutando y explicándole qué hacer en su mente, nutriéndole de perversidades e ideas para provocar muertes a cual más perversa. Fruto de ello nació uno de los seres más violentos y desquiciados de Marvel comics: Matanza.
En la mencionada saga de Matanza Máxima este engendro escapará de un manicomio para seres superpoderosos en el que estaba recluido, y llegará a liberar a otros psicópatas para sembrar el mayor terror posible, una Matanza Máxima, que sólo Spiderman con la ayuda de varios héroes (incluido Veneno, entre otros) podrán detener a duras penas. Insisto en que puede que no se trate ni de lejos de una de las mejores historias del arácnido, pero por ver las alianzas que forman unos y otros personajes con otros héroes y villanos de la editorial, merece la pena su lectura para pasar un rato muy entretenido.

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