WILDSTORM: WORLD’S END

Hace ya unos meses dediqué un par de post a ciertos tomos de la editorial Wildstorm, titulados Wildstorm armageddon y Wildstorm revelations, que junto al titulado Number of the beast componían una especie de trilogía donde asistíamos a una especie de apocalipsis en la que podíamos ser espectadores de excepción de la destrucción de este peculiar universo. Y es que se trata de un armagedón en el que los guionistas no han tenido reparo alguno en arrasar a lo bestia, mostrándonos la mayoría de las ciudades de la Tierra totalmente destruidas y a los superhéroes que quedan dedicándose a la tarea de buscar entre las ruinas a los supervivientes, para así lograr sacar adelante a lo que queda de la raza humana. Muchos de vosotros diréis: “¡Sí bueno, cuántas veces hemos visto ya estos tintes destructivos en historias o argumentos en los que se destruye algún planeta alienígena o una ciudad terrestre pero al poco tiempo todo vuelve a su sitio para que el autor que recoja el testigo pueda seguir contando historias como si nada hubiera pasado!”.
No os digo yo que ese razonamiento no sea cierto, pero lo que sí que es también muy cierto es que con esta nueva situación en la que ha quedado el universo Wildstorm no parece que haya una vuelta atrás inmediata. Lo más curioso de este nuevo status es que el papel de la figura del superhéroe ha cambiado, pues ahora la principal preocupación no es la de luchar contra el mal, sino que ahora lo único que importa es la supervivencia (todo lo demás ha pasado a un segundo plano). Supongo que esta es la principal diferencia entre la editorial Wildstorm con respecto a editoriales como Marvel y DC, donde sus universos están ya tan consolidados y tienen un número tal de colecciones que es imposible montarse una barbaridad de estas (¿os imagináis a Spidey en una historia en la que se dedique a buscar entre las ruinas y los cadáveres de una ciudad devastada para ver si encuentra alguna una persona viva en la faz de la tierra?. Yo tampoco). Así que en todo lo comentado radica la grandeza de esta historia, y no es otra cosa que el hecho de que el lector no se hace la más mínima idea de por dónde pueden ir los tiros ni adónde nos pueden llevar los derroteros de esta historia. Se agradecen estas cosas. Así que creo que por todo lo explicado es una buena forma de reencontrarse de nuevo con títulos como Wildcats, Autorithy, Stormwatch y Gen 13 (para mí supone una forma de reencontrarme con Grifter).

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