MASACRE: EL MERCENARIO ZOMBIE

Hoy voy a hablar sobre un cómic que me leí el sábado pasado y que tengo que reconocer que siendo una paranoia de la hostia me ha resultado muy divertido de leer. Supongo que a muchos de vosotros os sonará el personaje de Masacre, también conocido como el mercenario bocazas más famoso de Marvel (pudo vérsele en la peli de X-Men Orígenes: Lobezno).

Para el que no conozca mucho del personaje comentaré que el bueno de Wade Wilson fue sometido al programa paramilitar del gobierno canadiense conocido como Arma X. Después de que los científicos de Arma X curaran su cáncer terminal implementando el “factor curativo” extraído de Lobezno, el bueno de Masacre quedó desfigurado y mentalmente inestable. El caso es que muchos os estaréis preguntando: ¿Y cómo cojones acaba el pobrecillo de Masacre en compañía de una cabeza zombie versión suya?. Pues hombre, para eso sería conveniente leerse antes los tomos 3 y 4 de Marvel Zombies, para saber cómo demonios acaba esa cabeza en la versión tradicional del Universo Marvel que todos conocemos (de todas maneras en el cómic está explicado con un pequeño resumen de todo lo que ocurrió en esos tomos). En cuanto al hilo conductor de la historia hay que decir que todo comienza cuando el bueno de Masacre acepta una misión de recogida y entrega de un artefacto de primordial importancia para la organización criminal I.M.A. Para ello tendrá que acudir a la Tierra Salvaje (uno de los lugares más peligrosos que os podáis echar en cara), donde por azares del destino acabará topándose con esa versión zombie de su cabeza, llegada directamente desde el mundo de los “Marvel Zombies”. Y como os podéis imaginar, dos versiones juntas del tío más bocazas de los cómics puede dar mucho juego y muchas situaciones la mar de divertidas dentro de esa peligrosa misión a la que se enfrenta.

Además el bueno de Masacre contará con la ayuda de una atractiva bióloga que hace de contacto suyo en ese lugar, y donde veremos una vez más que el bueno de Wade Wilson es el mayor huele-bragas del mundo de los cómics y no se cansa de tirar los tejos a todo lo que tenga tetas. Comentar por último que esta divertida y peligrosa misión está aderezada con un dibujo que a mí personalmente me ha resultado muy de mi agrado, por lo que el resultado final es un cómic que, dentro de sus limitaciones, le hace a uno pasar un rato de lo más divertido. Lo recomiendo para todo aquel que busque una lectura sin mayores pretensiones con un argumento entretenido que hará esbozar alguna sonrijuela de vez en cuando.

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