MISS ENDICOTT

Todo el que sea seguidor de mi blog y se lea aunque sea sólo un poco por encima mis post, sabrá que desde hace tiempo descubrí que hay vida más allá del comic americano. Por eso últimamente suelo estar atento a las novedades que salen dentro del catálogo BD de Planeta deAgostini, donde se puede encontrar bastante buen material europeo que merece mucho la pena darlo una oportunidad (no sólo por sus curiosos argumentos, sino también por su excelente dibujo). Así que en mi última visita a mi tienda especializada me hice con este tomo, que aunque salió hace ya algunos meses, aún no me había hecho con él. Principalmente me lo compré porque su argumento me resultó de lo más curioso, así que antes de continuar os pondré un pequeño resumen del mismo: Cuando vuelve a Londres después de un largo viaje, Prudence Endicott decide continuar el trabajo que hacía su madre antes de morir: ser la conciliadora de la ciudad.
Mientras que de día se dedica a labores un tanto hogareñas de aquella época, de noche se transforma en una especie justiciera que soluciona los problemas de los pobres. Después de solucionar un simple problema entre vecinos descubre el mundo de los Olvidados, el pequeño pueblo que vive debajo de la ciudad. Los Olvidados están cerca de la revuelta y la nueva conciliadora tendrá mucho trabajo para evitar la guerra que se prepara”.
Por lo que me he podido documentar, se trata de un comic muy entretenido de leer, donde los personajes secundarios y las subtramas se integran perfectamente en la historia y consiguen que tengamos la sensación de haber leído una historia con un ritmo vibrante en la que no dejan de pasar cosas. Tal y como se puede observar en ese peculiar argumento, se mezclan algunos tópicos de las historias de superhéroes (la protagonista tiene una personalidad secreta, el mayordomo que conoce el secreto, étc…), todo ello ambientado en una Inglaterra victoriana en la que se desarrolla una historia muy entretenida, con un punto de acción, toques de suspense y algo de fantasía. Mención especial para el dibujo tan detallista del que hace gala la obra, con personajes muy expresivos (muchos de ellos tienen las caras con algún tipo de deformación, que por lo que he podido leer por ahí, parece que se hace con el objetivo de que nuestro subconsciente lo asocie al imaginario que nos han dejado las películas de esa época como Oliver Twist). Y cabe destacar también esos escenarios típicos de la época, con esas calles estrechas e irregulares, cielos grises, bares llenos de gente borracha y humo de tabaco por todas partes, étc..
En definitiva, un tomo en el que tengo puestas muchas esperanzas y que intentaré degustar en algún ratejo de este fin de semana, porque creo que va a ser una de esas lecturas frescas y originales que le hacen pasar a uno un rato entretenido a más no poder.

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