RESIDENT EVIL: ULTRATUMBA

Hoy me gustaría comentar la última entrega de la saga Resident Evil, que estrenaron hace unas pocas semanas. A pesar de que ya había visto las anteriores, una tarde me dio por ver de nuevo las tres pelis del tirón antes de ir a ver la cuarta, por lo que os podéis imaginar lo picueto que pude acabar tras tantas ostias y zombies a tutiplén. De todas formas, todo ello se hace más llevadero habiendo de por medio el desfile de chavalas que tiene esta saga. Un colega mío dice que la Jovovich es una tábula rasa como la que usa su madre para plancharle las camisas, cosa que a mí me dan ganas de estamparle un guante en la cara y retarle a un duelo al sol para salvaguardar el honor de esta bella dama (estará plana y lo que quieras, pero esos ojazos valen millones). Y bueno, aparte de ella, qué decir del personaje de Claire Redfield interpretado por la guapa Ali Larter, otro bellezón de cuidado. Pero sin duda alguna, mi ojito derecho de todo este desfile es Sienna Guillory como Jill Valentine, que desde que la vi en la 2ª parte me pareció de las mejores adaptaciones de un personaje de videojuego al cine (es “clavá”).
Tras esta paranoia de introducción, diré que Resident Evil: Ultratumba se limita a continuar los acontecimientos que vimos en la 3ª parte, comenzando con el asalto de Alice y sus clones a la central de Umbrella en Japón y su posterior búsqueda de cualquier superviviente que pueda quedar por la cada vez más desolada tierra. Y vaya si los encontrará, pues se tendrá que codear con un grupito de gentuza que encarnan todos los clichés de disparidad de personalidades ante una adversidad (tendremos al tipo duro, al buenazo simpaticón, a la guapa potentorra, al chino tontaco, al viejo verde y al típico egoísta que sólo piensa en salvar su pellejo). Pero entre todos ellos hay que destacar a Wentworth Miller en el papel de Chris Redfield, con ese pequeño guiño a la serie Prison Break, pues él dice ser la única persona que conoce la forma de salir de la prisión en la que están refugiados ante las oleadas de zombies que les acechan. Por cierto, ahora que caigo: ¿Un grupo de supervivientes refugiados en una prisión ante oleadas de zombies que hay tras los muros?. ¿Será un guiño a Los Muertos Vivientes de Kirkman?.
En defnitiva, una nueva entrega que aunque es más de lo mismo, a mí personalmente no me ha desagradado, con esas escenas de acción ralentizadas para recreación de los ojines del personal, situaciones límite que parecen insalvables, y sobre todo zombies por doquier. Además continúan los ineludibles guiños al juego, entre los que destacaré la aparición del gigantón encapuchado tipo Juggernaut con ese pedazo de martillazo, que pudimos ver en la 5ª entrega del videojuego de Capcom. Si aún no la has visto y te gustaron más o menos la otras tres, échatela un vistazo porque está en la misma línea de acción desenfranada y seguramente no te desagradará (además que la cosa queda abierta con cabos sueltos para otra entrega más).

Deja un comentario