GemRB (AKA cómo darle al Torment en la tablet)

GemRB

En una de nuestras reuniones frikis se me ocurrió comentar que no me había pasado ningún Baldur’s Gate, ni el Planescape Torment y que ni siquiera había probado ninguno de los Icewind Dale. Y menuda se montó, oye. Que si eres más nenaza que un elfo con capa, que si das más asco que un troll currando como directivo en Bankia. ¡Me querían confiscar mis dados de master como castigo!. Así que después de echarles de casa al grito de “¡marchaos, zafios malandrines!” (y es que me pongo así de duro cuando me enfado), ya me quedé con la inquietud…¿no seré un mal friki rolero?. Eso me llevó a recordar el GemRB, que descubrí hace un par de meses, aunque ya tenga su tiempo. ¿Y qué cosa es esa del GemRB?…

¡Esto es el GemRB!

¡Esto es el GemRB!

Pues, según su web, una “implementación portable de código abierto para el Infinity Engine de Bioware”, que es el motor utilizado para los juegos mencionados ahí arriba. Vamos, un emulador para poder echarle un vicio al Baldur’s & cía de nuevo. De esta manera, podemos jugar en otros equipos que no sean Windows: en la tablet, en el móvil… Y es que el GemRB no sólo se puede instalar en Windows (que pa qué), sino también en Linux, en iOS y en Android. Ahí es ná.

Así que me puse a la labor de prepararme para mis partidicas en la tablet. Y todo tenía pinta de ser fácil: acceder al Play Store, buscar GemRB e instalar. Gratuito, rápido, sin complicaciones. Pero luego tocó el tiempo de instalar el juego. Quería recordar un poco el Planescape Torment, al que en su momento le di muy pocas oportunidades. ¿Qué tenía que hacer entonces?…

Ojo, Spoiler: ¡Al final lo consigo!

Ojo, Spoiler: ¡Al final lo consigo!

Primero, actualizar el GemRB con ciertos parches que se descargan. Eso es automático en la primera ejecución, e incluso te permite descargarte una demo del Baldur’s Gate 2 (800 megas del ala). Después, instalar el juego, pero en el ordenador normal. ¿Y eso? Pues porque se tienen que copiar los ficheros de la instalación del ordenador a la tablet. ¡Pues vaya! A seguir dependiendo del Windows.

Y una vez hecho esto, toca configurar. Por un lado, editar el fichero de propiedades para que el GemRB sepa qué tiene que leer. Por otro, configurar la pantalla y la emulación del ratón y del teclado. Así que, a los que somos torpes por naturaleza, nos viene bien tener paciencia, ¡y el montón de guiaburros que nos podemos encontrar por internet!. Y, por fin, a echar un vicio al Planescape Torment ¡Islas negras, dragones y acción!…

Y nos despertamos en el Mortuorio

Y nos despertamos en el Mortuorio

Así que ya estaba ahí, dando vueltas por el Mortuorio, buscando cómo salir a las calles de Sigil y rezando por no cruzarme con la Dama de Dolor ni con un montón de matasietes que me tomasen por un cabezacuero. Sufriendo algunos bugs del propio emulador (y es que aún está en versión beta, la 0.7.2) así como la falta del combo “teclado + ratón”. Y es que, por mucho que se intenté emular, hay que admitir que no es lo mismo. Y eso que a bote pronto parecería que con el dedo nos apañaríamos mejor. Pero bueno, nos podemos adaptar, no se hace tan complicado. Sobre todo, gracias a la posibilidad de parar la acción en estos juegos con la barra espaciadora, y así poder decidir con más calma qué hacer.

Tras estas primeras pruebas, probé a instalarlo en el móvil. Un Galaxy S3, así que de pantalla no debería andar escaso… pero con estos dedacos tan gordos, habría que ver cómo de bien se manejaba.

Tan poca pantalla para unos dedos tan gordacos

Tan poca pantalla para unos dedos tan gordacos

Así que a sufrir otra vez el proceso de instalación y configuración. Y a comenzar una nueva partida. La experiencia inicial, bastante más pobre que con la tablet, sobre todo a la hora de elegir diálogos. Aunque seguro que, trasteando con la emulación de teclado y ratón, conseguiré una funcionalidad aceptable. ¡Al menos, que jugar no se convierta en un tormento!.

Y tras todo el cruento proceso de instalación y configuración (que a lo mejor estoy exagerando más de lo que realmente fue, sólo es echarle un poco de paciencia inicial) y una cuantas partidas, no sé si al final le daré mucho vicio al Planescape Torment en la tablet, teniéndolo ya instalado en el portátil. Quizá pasando las partidas salvadas del portátil a la tablet para cuando me vaya de viaje, al cine a ver algún bodrio o a alguna boda aburrida. Lugares donde es útil tener una tablet con un buen juego. Más uso puede que le dé en el móvil, que siempre lo llevo a todas partes, aunque tengo que dar con la configuración correcta para no volverse loco.

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