Aquellos tiempos mozos…

Hoy en día ser un joven mozuelo y querer ver un buen tetamen es la mar de fácil (coges, te metes en google, pones cualquier palabra y aunque no lo quieras te saldrán tetas y culos a tutiplén). Pero en nuestros tiempos mozos la cosa estaba más chunga, porque si querías observar una simple teta tenía que ser viendo a Sabrina cantando el «boys, boys, boys» o quedarte la noche de los viernes a ver el Venus TV en Tve2 sin que tus padres se pisparan. Otra alternativa estaba en los videojuegos, viciándose uno a cosas tales como el Cobra Mission, el Emmanuelle o el Teenage Queen. Y es que en aquellos tiempos difíciles hasta una simple teta pixelada en la pantalla del puto Amstrad CPC 464 te ponía verraco…

Piques internautas

Cualquier persona metida en el mundo de los videojuegos es sabedora de que por lo general estos suelen ser un pique. El nunca bien ponderado Kiko y yo llevamos años picándonos con los jueguecillos que tienen modalidad de medirse en duelo singular uno contra otro para ver quién es más puto «viciao» de los dos. Nuestros piques se remontan a la época en la que empezábamos a hacer nuestros pinitos en este mundillo con esa mierda de barraca que era el puto Amstrad CPC 464. Desde entonces nuestros duelos han ido pasando por distintas plataformas tales como la Supernintendo, el PC, la Playstation, la Xbox, étc… Nuestro pique más reciente data del viernes pasado jugando en casa de Kiko al Smackdown vs Raw 2011 de esa última consola mencionada. Como sabéis, en los combates de este juego casi todo está permitdo, y buenamente puedes coger una silla y estampársela al contrario en el jeto. Pues bien, yo no sé si ese día nos dejamos llevar por la emoción del momento o si fue la falta de metadona, pero hoy os traemos una recreación de cómo acabó la partida ese viernes pasado. ¿Que quien se lo hizo a quién?. Eso es algo que desvelaremos cuando Kiko salga del coma.