Siguiendo este ritmazo que llevo de verme un par de episodios de esta serie los fines de semana a la hora de la comida, tal y como comenté hace unos días en el post en el que hablé de la temporada anterior, ya me he fulminado como el que no quiere la cosa toda la 3ª temporada (e incluso he empezado con la cuarta).
¿Y qué os puedo contar a estas alturas sobre esta serie que no haya ensalzado anteriormente en mis reseñas pasadas?. Pues, por ejemplo, merece la pena comentar que si en las dos temporadas anteriores el hilo conductor de casi todos los episodios se basaba en Earl enmendando y tachando cosas de su lista, en esta tercera veremos cómo se tratará de dar nuevos bríos a la serie, dejando la famosa lista en un segundo plano y centrándose la trama en otros menesteres. Y es que como recordaréis todos los que hayáis visto el final de la 2ª (¡¡¡Y CUIDADO QUE CON LO QUE VOY A DECIR EN LO QUE QUEDA DE PÁRRAFO SPOILEO UN POCO!!!), el bueno de Earl ha ido a parar a la cárcel para encubrir a su ex mujer Joy de aquel famoso delito del robo de un camión .








